El frío en la parada de bus no es normal...vale que es diciembre...vale que está viniendo un inverno bastante atípico para estar en Galicia, demasiado seco y con unas temperaturas demasiado bajas,...pero es que el frío en esta parada no es normal....pateo en el suelo intentando que los pies me entren en calor.
Subo un poco más la música y "Only one" del John Butler invade mi cabeza, me cobijo en el abrigo pero no es suficiente...estoy dudando en sí ir a buscar un café para llevar a la cafetería de enfrente cuando el bus por fin aparece.
Es la línea 12, a ver si doy llegado a tiempo al hospital sin que me tenga que cruzar con esa enfermera repelente, así podré estar un rato con mamá y después ir a la facultad...no tengo muchas ganas pero estoy deseando sacarme de en medio esas asignaturas que me quedan y poder conseguir un trabajo mejor que el que tengo a media jornada.
Saco el bonobus y sonrío al entrar, pero el conductor ni me mira, se le ve cansado, es obvio que está totalmente instalado en la monotonía y que nosotros sólo somos ganado para él, cosas sin interés para transportar y ganarse el pan.
Me siento un poco molesta, la verdad es que estoy cabreada, a las 7 de la mañana a nadie le apetece ser agradable, pero ser agradable no cuesta dinero...en fin...la gente da asco.
Me siento en el fondo del bus, en un asiento y miro por la ventanilla, con un crujido el vehículo arranca y se pone en marcha.
Sigo enfrascada en la canción, me encanta, es un grupo que descubrí hace poco pero que realmente vale la pena... y de repente no se como me fijo...sentado enfrente mía, sonriéndome, con sus ojos clavados en mi hay un chico.
Lo he visto en otras ocasiones en el bus, y sí, me había fijado antes en él, pero que me sonría así me turba.
Veo que mueve los labios y me saco un auricular:
-Perdona, no te estaba escuchando-susurro.
-¿Cata?...¿Verdad?
Estoy alucinada.
-¿Cómo sabes como me llamo?
-Sencillo, lo pone en la chapa de tu mochila...
Me sonrojo perturbada...soy idiota, esa chapa me la regaló mi madre hace mucho...mucho antes de ponerse enferma y la puse en la mochila y me olvidé de ella.
Él chico sigue hablando:
-Me he fijado que siempre compartimos el bus, y que siempre te sientas en el mismo asiento...así que decidí sentarme aquí para conocerte.
-Verás...-farfullo-no sé que quieres, pero no es mi estilo hablar con desconocidos.
-Pero tú y yo no somos desconocidos...-Su sonrisa es realmente agradable, y sus labios son preciosos - Llevamos compartiendo el bus desde hace 1 año...así que somos con un viejo matrimonio, que están acostumbrados a verse pero que ya nunca se dicen nada...¿Sabes lo que te digo?
Sonrío yo también, la ocurrencia es estúpida, pero me ha atrapado con toda esa palabrería.
-Y que sugieres...-me lanzo- ¿qué intentemos arreglar esto o que nos divorciemos?
-Mujer...no debes ser tan drástica...yo no quiero el divorcio, podrías desplumarme y yo prefiero reconquistarte.
Una risa nerviosa se me escapa, esto es lo más raro que me ha pasado nunca.
-Está bien...¿Cómo te llamas?
-¿Cómo te parece a ti?
-No sé, no soy muy buena ene esto...¿ Lucas?
Arruga los labios en un mohín:
-¿Te tengo cara de Lucas?
-Es un nombre que me gusta, yo tenía un gato que se llamaba Lucas.
Ahora el que se ríe es él:
-No jodas..¿.y que pasó con Lucas?
-Pues que se cayó por la ventana, se enredó en unos tendederos y...
-¿Hasta luego, Lucas?
Lo miro totalmente pasmada, pero no puedo evitar soltar una carcajada. Este tío es muy simpático.
El bus se está acercando ya al centro de la ciudad.
-Bueno Lucas,¿Cuál es tu parada?
-Primero me gustaría saber la tuya, eres estudiante universitaria...se nota en tu forma de mirar por la ventana, y estudias enfermería seguro.
Me pongo nerviosa...eso sí que no tiene forma de saberlo, él lo nota en mi mirada.
-En eso he hecho trampa...es que te he visto algunas veces con los apuntes en la mano...y como a veces te sentabas detrás mía le echaba un vistazo. Lo que me choca es que cojas tan temprano el bus y que en vez de en el campus te bajes en el hospital...¿Estas haciendo ya las prácticas?
-No...mi madre está ingresada.
-Vaya lo lamento...no quería ser inoportuno.
Un silencio incómodo se instala entre nosotros. Bajo la mirada tratando de encontrar un tema de conversación. se que esto es incómodo...
-¿Quieres que te cuente un chiste?
Levanto la vista y sus ojos verdes y risueños se clavan en los mios, tiene unos ojos realmente bonitos, son chispeantes y frescos, cómo masticar la menta después de un trago de mojito.
-Si, claro, cuenta...
-Esto es un hombre que va al médico y le dice: "- Doctor, últimamente me siento más gordo y feo, ¿qué tengo? " y el médico mirándolo fijamente le contesta "- Mucha razón"
Comienzo a reirme a lo loco, el chiste es malo de cojones, pero me encantan los chistes malos, y este chico ha llamado mi atención.
El bus vuelve a parar y me doy cuenta de que estamos ya en el hospital. Me levanto y el me sigue con la mirada:
-¿Mañana cogerás el bus?-le pregunto...pero en el mismo momento me siento imbécil, me va a tomar por una desesperada.
-Como todos los días, Cata.-Me contesta rapidamente, sonriendo, tranquilizándome.
Me bajo y desde la acera lo miro.
El me sonríe, y antes de que las puertas hidráulicas se cierren sonrió y le grito:
-¡Hasta luego, Lucas!
Que bonito! Qué pena que estas cosas no pasen de verdad, bueno al menos a mi no me han pasado nunca :(.
ResponderEliminarSigue así que cada día estoy más enganchada a tú blog